Hugh Lofting y el "Dr. Dolittle"

Cuando los animales cobran vida en la literatura infantil y juvenil

22-nov-2009 Paula Mara Moreno Gil

Antes de que la industria del cine lo convirtiera en una rentable saga de 5 películas, el Dr. Dolittle creado por Hugh Lofting, era protagonista de una serie de novelas.

Los animales como protagonistas de las historias para niños son un elemento que aparece pronto en la historia de la literatura. Historias con animales humanizados todavía se pueden encontrar en cualquier librería o biblioteca; de hecho, uno de los mayores fenómenos editoriales de esta década, Geronimo Stilton es un ratón periodista que protagoniza una extensa colección de libros infantiles de humor, misterio, terror e incluso romance.

Comienzos en el Romanticismo

Hasta alcanzar el siglo XIX, esta humanización de los animales, originaria de las fábulas clásicas, fue usada casi exclusivamente para aleccionar y ejemplificar. A partir de entonces, con el regreso a la naturaleza impulsado por el Romanticisimom adquirió nuevos rasgos: los animales empezaron a adoptar nuevas y variadas formas como protagonistas de las historias.

A ambos lados del Atlántico

Algunos de los primeros escritores que quisieron acercar este mundo natural a sus lectores fieron el caricaturista francés J.J. Grandville (1803-1047), conocido por representar animales humanizados, que escribió de forma satírica años antes sobre la “Vida privada y pública de los animales”; el austriaco Felix Salten (1869-1945) quien recreó la vida de un pequeño ciervo en “Bambi” (1924) y trató de ponerse en el lugar de los animales, mostrando sus sentimientos; y el inglés Arthur Ransome (1884-1967) que escribió varios libros de trasfondo filosófico sobre la naturaleza.

En América latina el uruguayo Quiroga (1878-1937), confeso admirador de Kipling, escribió cuentos con animales influido por las fábulas pero enriqueciéndolos con sus experiencias en la selva.

Hugh Lofting y las cartas a sus hijos

El inglés Hugh Lofting (1886-1947) fue toda la vida un apasionado de la naturaleza, desde que durante sus primeros años de escuela escuchara asombrado la historia de san Francisco de Asís, el santo que hablaba con los animales, y creó en esa misma época un personaje que sería considerado todo un clásico.

Sus viajes de trabajo como ingeniero le llevaron a EEUU y a África; más tarde en 1916 se le anunció que debía incorporarse a filas y marchar a la guerra. Casado y con hijos, desde el frente enviaba regularmente unas cartas ilustradas a su familia sobre un personaje inventado por él mismo: estas misivas, cuidadosamente coleccionadas por su mujer para convertirlas en libros, contaban las andanzas de un doctor del siglo XIX, un naturalista bonachón y minucioso , excelente matemático y por encima de todo buen observador, que tenía la facultad de hablar con los animales.

A este San Francisco moderno, que lo mismo se esforzaba por estudiar el idioma de los crustáceos, que le ponía gafas a un caballo o explicaba porque los –imaginarios- “testadobles” podrían perfectamente hablar y comer a la vez sin perder la educación puesto que tenían dos bocas, le llamó Dr. Dolitte.

En 1967 y 1998 el personaje fue llevado al cine en sendas comedias familiares, protagonizadas respectivamente por Rex Harrison y Eddie Murphy, pero ninguna de las películas recoge el verdadero espíritu del Dr. Dolittle que quiso reflejar Lofting en sus libros.

Los libros del Dr. Dolittle

Aun reuniendo toda clase de sucesos propios de las novelas de aventuras –persecuciones, abordajes, robos, secuestros…- rechazaba con energía cualquier clase de maltrato a los animales: aparecen claras críticas a los zoos, las tiendas de animales, la fiesta de los toros, la caza del zorro.

Y pese a ser historias nacidas en el seno de una contienda, o precisamente por eso, transmiten unas claras ideas pacifistas, que junto con la ingenuidad de las situaciones y el fino humor que destilan los encuentros entre el Doctor con los animales, tuvieron una gran aceptación y llevaron a Lofting a publicar regularmente más de una docena de volúmenes llenos de observaciones sobre viajes y animales sorprendentes.

Libros que componen la saga

  • La Historia del Doctor Dolittle (1920) Puedes descargar el ebook en Google Libros.
  • Los Viajes del Doctor Dolittle (1922)
  • La Oficina de Correos del Doctor Dolittle (1923)
  • El Circo del Doctor Dolittle (1924)
  • Poesía de las gachas (1924)
  • El Parque Zoológico del Doctor Dolittle (1925)
  • La Caravana del Doctor Dolittle (1926)
  • El Jardín del Doctor Dolittle (1927)
  • Doctor Dolittle en la Luna (1928)
  • El Retorno del Doctor Dolittle (1933)
  • El Libro del Cumpleaños del Doctor Dolittle (1936)
  • Doctor Dolittle y el Lago Secreto (1948)
  • Doctor Dolittle y el Canario Verde (1950)
  • Las Charco-Aventuras del Doctor Dolittle (1952)

El caso del Dr. Dolittle es uno de los pocos en los que el autor ha mejorado el primer libro en secuelas sucesivas; sin embargo todos y cada uno de los volúmenes son dignos merecedores de un hueco en las estanterías infantiles más o menos a partir de 8 años: los libros tienen un lenguaje claro y un vocabulario sencillo, unas historias entretenidas y bienintencionadas sin caer en la ñoñería y reflejan valores de plena actualidad a pesar de haber sido escritos hace casi un siglo.

El copyright del artículo Hugh Lofting y el "Dr. Dolittle", publicado en Literatura Infantil pertenece a Paula Mara Moreno Gil. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato de Hugh Lofting y el "Dr. Dolittle".  
Dr. Dolottle, Editorial Espasa Dr. Dolottle
   
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